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Por Dalila El-Qamar
Email: dalylaraks@yahoo.es
I FESTIVAL INTERNACIONAL DE DANZA ORIENTAL EN EL LIBANO: AMANI ORIENTAL FESTIVAL 2005 Ese mes de junio ha sido muy especial para la difusión de la danza oriental, ya que aparte de todos los espectáculos y eventos que ha habido en todas partes, nos ha traído una interesante novedad: el I Festival de Danza Oriental y Folklore Popular que bajo el patrocinio del Ministerio de Turismo del Líbano, tuvo lugar del 14 al 18 de junio 2005, con el nombre de: Festival Oriental de Amani. Amani es la bailarina más famosa del Líbano, también es actriz, y ha conseguido el respeto y la admiración de todos los países del mundo árabe, por su gran creatividad, fuerza y expresividad.
En realidad este año tenía previsto ir al Festival Ahlan wa Sahlan en el Cairo , pero en el último momento decidí ir al del Líbano y huelga decir que no me arrepiento en absoluto. Mi viaje tuvo una doble intención: la de informar como reportera acerca del evento aportando mis conocimientos y mi punto de vista como bailarina, y la otra como artista que desea ampliar conocimientos y seguir formándome en el camino de este arte.
Para empezar a explicaros cómo se desarrolló el evento, me ceñiré al prospecto informativo que anunciaba varias novedades: talleres de danzas folklóricas beduinas, bollywood y bharata natyam (danza sagrada de la India), turismo, espectáculos y un
concurso.
El programa empezaba con la recepción de las participantes: una relaciones públicas y los asistentes de Amani se encargaban de atender a todas las recién llegadas, que pudieron admirar el maravilloso paisaje y todas las comodidades que el lujoso hotel Regency Palace situado en la exclusiva zona de Jounieh ofrecía. Ese mismo martes 14 de junio a las 22h. se ofrecía una cena-espectáculo en la que los diferentes maestros y maestras actuaban, de manera que las participantes podían escoger mejor los talleres a los que deseaban asistir. Toda la fuerza y la espectacularidad del estilo libanés quedo patente en el magnífico escenario del Caesar´s Palace, una preciosa y amplia sala de espectáculos dentro del recinto del hotel.
El miércoles empezaron los talleres y la verdad es que la calidad de los profesores en general fue óptima. Según mis conversaciones con las participantes, el festival fue mejorando hora tras hora, y aunque no todos los talleres gustaron al 100%, la mayoría fueron recibidos con entusiamo y gustaron muchísimo.
El jueves fue el día dedicado a la excursión, que estaba incluída dentro del paquete del festival. Amani junto con dos asistentes, un cámara y un fofógrafo profesional , además de una guía turística licenciada en arqueología, fueron los encargados de guiarnos por los centros turísticos de mayor interés como Beiteddine o Baalbeck. Tuvimos una parada para desayunar en la que nos invitaron a degustar un desayuno típico libanés y más tarde nos llevaron a un restaurante con unas impresonantes vistas a las ruinas romanas de Baalbeck. También la deliciosa comida estaba incluída en el tour. La excursión fue interesantísima, y la guía, Françoise, nos explicó hasta el mínimo detalle con profusión de datos y siempre con gran simpatía y disponibilidad. Para acabar el día nos llevaron a las bodegas Ksara, donde degustamos los
excelentes vinos de la zona. Y es que no hay que olvidar que el moderno y multicultural Líbano, los cristianos y los musulmanes llevan siglos coexistiendo.
A continuación os resumiré brevemente aquellos talleres (que fueron la mayoría) que despertaron más entusiasmo entre las participantes:
Empezaré por Amani, la estrella indiscutible del festival y magnífica organizadora del evento. Impartió tres talleres diferentes: uno se centró en dar una idea general de la danza oriental en el escenario y ofrecer directrices para optimizar los recursos artísticos y la expresividad en el escenario, otro fue el inicio de una coreografía con velo y el último fue sobre los diferentes estilos folklóricos de la danza oriental y la manera de bailarlos, distinguiendo entre ritmos, orígenes históricos y su posterior evolución artística.
Un taller muy especial fue el de Georgette Gebara, la fundadora y directora de la Escuela Libanesa de Ballet y secretaria del Comité Internacional de Danza de la UNESCO. Esta gran bailarina clásica, nos habló acerca de cómo buscar nuestra identidad como artistas, nos dio pistas de cómo hallarla y formar nuestro cuerpo como artistas y artesanas de la danza, y nos mostró su trabajo, con la ayuda de una de sus bailarinas-ayudantes para explicarnos su trabajo. Así que bailamos una parte de una interesante coreografía : “La espera” (al-intizar) en la que habla de la mujer árabe y su papel en el mundo y sus ansias de libertad. Para aquellas que no conocían el ballet o danza clásica, fue una gran oportunidad para descubrir cómo la música y la sensibilidad árabe se fusionan en cualquier danza.
Seguimos con el espectacular bailarín y famoso coreógrafo Sami Khoury, que resume su buen hacer con un “be sexy” (sé sexy) muy sugerente a la hora de sacar el máximo partido de una bailarina. Su fuerza, su energía, su desbordante sensualidad y su gran técnica hizo que sus dos talleres (folklore libanés: dabke y danza oriental para nivel avanzado) fueran de los más aplaudidos y de los que más exhaustas nos dejaron.
Otro taller sumamente interesante fue el impartido por Gérard Avedissian, un hombre del mundo de la publicidad y la promoción artística, que se dedicó a observar nuestra danza a nivel individual y a darnos pistas y consejos muy útiles para mejorar nuestra actuación en el escenario. Una danza técnicamente perfecta, según él, carece de sentido si no sabemos movernos en el espacio y no somos capaces de expresar una idea, un sentimiento o una emoción que el público sepa entender, manteniendo su atención sin aburrirlo pues el público es mucho mejor conocedor del buen arte de lo que nos podamos imaginar. Sobre todo nos inculcó la preparación anterior a un espectáculo (a nivel artístico y mental) y el saber
presentarse ante una audiencia de la mejor forma posible, que para él es ésta: “Miradme, estoy aquí”. Y que empiece la danza…
La hora del famoso Bollywood y la danza sagrada Bharata Natyam llegó con la encantadora y bellísima Natasha Devalia, que impartió dos talleres seguidos: aprendimos una divertidísiam coreografía con la conocida canción de la película “La boda del monzón” y más tarde aprendimos el significado de las diferentes figuras (cuerpo y manos, la naturaleza, los animales) de una danza sagrada hindú de la que ella es una gran maestra. Su simpatía y su gran capacidad pedagógica nos encantó a todas.
Y para acabar, comentaré los talleres de François Rahmé: un excelente bailarín de origen beduino de la zona de Baalbeck que nos ofreció también dos talleres seguidos. El primero fue de danzas beduinas, energético,lleno de vida y de alegría, .. y agotador. Y el segundo fue un precioso taller del estilo andalusí. Este elegante y polifacético bailarín, de altísimo nivel técnico, igual domina la danzas folklóricas como las más clásicas, y aunque fue muy exigente, también supo explicar la parte tanto técnica como expresiva en ambos talleres de forma magistral.
Para acabar, el sábado 18 por la noche tuvo lugar la gala final, cena-espectáculo en el Caesar´s Palace, donde actuaron algunas bailarinas seleccionadas entre las participantes (entre las que me enorgullece incluírme) , y más tarde actuaron el grupo de Amani y por supuesto, la mismísima Amani, que nos impresionó a todas por su magnífica actuación. Más tarde, entre todas las bailarinas invitadas se procedió a escoger a la ganadora del concurso que ya anuciaba el programa y para finalizar se entregaron los diplomas a todas las bailarinas que asistieron a los tallers y se cortó un enorme pastel en el escenario. Una docena de reporteros y fotógrafos cubrieron el evento para difundirlo en los medios de comunicación locales y de los diferentes países árabes.
Y ahora llega el momento de las impresiones generales: A nivel personal, encontré que fue un festival realmente internacional, pues había bailarinas de todos los continentes (Japón, Sudáfrica, Brasil, Oklahoma (EEUU), México, Colombia, Italia, Inglaterra, Holanda, … y una servidora desde España). Los niveles de las participantes estaban bastante mezclados, pero en general había un buen nivel. Lo mejor era el ambiente: alegre, cordial, divertido y con ganas de disfrutar, compartir experiencias y aprender de tan magníficos profesionales. La dirección del hotel y el equipo de Amani se volcaron en nosotras, atendiéndonos en todo momento y siempre atentos a nuestras sugerencias y comentarios. Entre nosotras surgió una gran armonía y nuevas amistades y nuevos proyectos y contactos se han establecido para el futuro de esta danza. Y se han cuidado los detalles en todo momento: se ofreció el carnet de socias de la novísima Asociación de Danza Oriental y Folklore Popular con sede en el Líbano, nos entregaron un precioso diploma de asistencia y nos ofrecieron música de los talleres y un CD con las fotos del evento a un módico y muy asequible precio.
Debo sin embargo añadir algunos detalles, pues en todas las cosas de la vida hay
claroscuros: el Líbano es un país más caro que Egipto, lo que puede ser un problema para algunas personas. Los talleres fueron muy buenos en su mayoría pero quizás se deberían delimitar mejor los niveles y ampliar la duración de algunos de ellos, ya que a menudo ¡nos sabían a poco ¡ (lo cual también es altamente positivo). El idioma utilizado en todo momento era el inglés, lo cual también puede representar algún problema puntual para los que no lo dominen.Y por último el concurso no estuvo falto de polémica, pues el jurado no parecía el más adecuado para escoger a la mejor bailarina (compuesto exclusivamente por hombres de los cuales sólo dos eran bailarines, con la inexplicable ausencia de Amani). Así que la ganadora no se encontraba ni mucho menos entre las favoritas, aunque sí entre las más guapas y sexys, y hubo comentarios muy críticos (tanto por parte de las participantes al festival no por parte del público asistente) que suponemos se tendrán en cuenta en próximas ediciones del Festival.
Para terminar, me gustaría decir que recomiendo el festival por muchas razones:
- Es una opción diferente al festival del Cairo, además de complementario, ya que no hay muchas oportunidades de poder bailar y aprender en países árabes.
- Es una oportunidad para conocer otras profesionales e intercambiar información y experiencias, así como una oportunidad de viajar y hacer turismo.
- Es una gran experiencia bailar en un escenario tan impresionante como el Caesar´s Palace, con una gran cobertura de medios (prensa y TV) y ante una cálida y entusiasta audiencia árabe.
En resumen: Conocer a Amani - encantadora, generosa, con gran carisma y profesionalidad- y participar en el festival ha sido una gran experiencia personal y profesional, pues me ha ayudado a tener una perspectiva nueva de la danza, me ha brindado la oportunidad de conocer el estilo libanés de grandes maestros, y …. ¡¡Me he divertido muchísimo!! Querría asimismo destacar la acertada elección del lugar donde se desarrolló el evento, el hotel Regency Palace en Jounieh : situado en un lugar exclusivo, bien comunicado con el centro del Líbano (downtown) y con unas vistas y unas instalaciones excelentes, aparte de ofrecer un trato exquisito. La organización y la atención fueron impecables, y si hubo algún fallo se debió a que ésta era la primera vez que se organizaba un festival de estas características en Beirut. La verdad es que estoy convencida que la próxima edición será mucho mejor y recomiendo este festival a cualquier bailarina que desee mejorar su estilo, ampliar sus conocimientos, sus amistades y aprender más sobre el mundo árabe y la danza oriental. |